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Convertir fuentes a otros formatos

Desde la aparición de Google Fonts en 2010, las páginas webs y blogs de todo el planeta cambiaron bastante su estética, ya que la biblioteca de fuentes de Google facilitaba de una manera realmente sencilla la implementación de amplia selección de tipografías en las páginas webs de cualquier usuario, desarrollador o diseñador. Suponía un avance importante, porque hasta entonces solo los más avispados sabían como incorporar fuentes que no fueran las que ya venían predefinidas en cualquier sistema operativo.

Para el que comienza ahora, el uso de tipografías propias en diseño web le parecerá algo normal pero hace cinco años, por no decir diez o quince, casi todo el mundo se limitada a usar las Arial, Times New Roman, Verdana o Georgia. Algunos aprendimos a usar fuentes propias en algunos de los navegadores del momento (que no todos, obviamente), pero no era lo normal. Además, si queríamos que la misma fuente se viera en diferentes navegadores teníamos que convertir fuentes a otros formatos que no eran el típico TTF.

¿Qué formatos de fuentes podemos usar en una web?

Por un lado tenemos el formato TTF (TrueType Font), que es formato que fue desarrollado en un primer momento por Apple en los años 80 y que después dicha empresa comercializó mediante licencias, una de las cuales se la vendió a Microsoft. De esta forma, las familias tipográficas de ambos sistemas operativos se convirtieron en tipografías totalmente compatibles.

Por otro lado tenemos el formato OTF (OpenType Font), que fue creado inicialmente por Microsoft y Adobe y que vio la luz en 1996 basándose en la arquitectura del formato TTF. En la actualidad busca sobretodo convertirse en un estándar abierto al ser un formato multiplataforma.

También tenemos el formato WOFF (Web Open Font Format), desarrollado a finales del 2009 y que fue presentado de forma oficial por Mozilla, Opera y Microsoft en la primavera del 2010. Se creó únicamente para su uso en Internet y actualmente está propuesto para convertirse en el único formato de fuente soportado por todos los navegadores. Su objetivo es permitir la distribución de tipografías desde un servidor a un equipo cliente en una red, en favor del ancho de banda comprimiendo hasta en un 40% fuentes TTF.

Por último y a pesar de que hay más formatos vamos a destacar el formato SVG, que es una especificación de gráficos vectoriales bidimensionales que usa el formato XML y bueno, que también está recomendado para convertirse en un estándar.

Ahora bien, ¿qué formatos necesito usar en mi web para que las fuentes se vean correctamente en todos los navegadores? Pues lo cierto es que si quieres cerciorarte de que en todos los navegadores vamos a visualizar la misma fuente tipográfica vas a tener que utilizar todos.

¿Como consigo convertir fuentes a otros formatos?

Pues la verdad es que en Internet si te pones a buscar vas a poder encontrar muchas webs donde poder llevar a cabo la conversión a cualquier formato pero yo siempre recomiendo la misma. Se trata de Font2Web y es lo más sencillo que existe. Basta con coger una fuente de tu ordenador, subirla y el mismo la convertirá a todos los formatos que he descrito en la parte de arriba. Y por si fuera poco además te facilita un código CSS para poder integrarlo en tu página web con suma facilidad.

font2web